Construida durante más de un siglo, es testimonio de la perseverancia, el sacrificio y la fe de generaciones de habitantes de Šibenik. Es única en muchos aspectos, no solo en la arquitectura croata, sino también en la europea: está construida íntegramente en piedra, sin ningún otro material; es única por su imponente estructura de losas y nervaduras de piedra, sin aglutinantes. Su construcción fue iniciada por Francesco di Giacomo en 1431, terminada por Niccolo di Giovanni Fiorentino en 1536 y diseñada por el más grande artista y constructor del siglo XV, Georgius Mathei Dalmaticus.